Estudiar de forma efectiva no depende únicamente de la cantidad de horas que se pasan frente a los apuntes hincando los codos, sino también de la calidad del tiempo dedicado y del equilibrio entre el esfuerzo que se realiza y la recuperación del mismo.
Muchas veces se piensa que dormir menos o eliminar algunas pausas es sinónimo de mayor productividad, cuando en realidad ocurre justo lo contrario. Comprender la importancia del descanso a la hora de estudiar es fundamental para mejorar la concentración, la memoria y el rendimiento académico a largo plazo. ¡Necesitas parar para obtener tus mejores notas!
¡Descubre la importancia del descanso a la hora de estudiar!
Cuidado del cerebro
El cerebro no es una máquina que pueda funcionar de manera ininterrumpida sin consecuencias. Es cierto que tiene un gran aguante y podemos decir que es un órgano perfecto, pero también hay que cuidarlo. Durante el estudio intenso, se activan multitud de procesos cognitivos. Estamos hablando, entre otros, de la atención sostenida, la comprensión lectora, el razonamiento lógico y la memorización.
Sin los descansos adecuados, todos estos procesos comienzan a deteriorarse. La fatiga mental provoca distracciones frecuentes, errores simples y evitables y una disminución notable en la capacidad de retener información. Por eso, alternar periodos de estudio con pequeños descansos permite que el cerebro procese y consolide lo aprendido.
Digamos que el cerebro también tiene que parar, descansar y oxigenarse para volver después en su mejor versión. Es la que necesitas del mismo para cumplir con los objetivos marcados en tu estudio.
Memoria mejorada
Si hablamos de la importancia del descanso a la hora de estudiar, tenemos que hablar del impacto que tiene el mismo en la memoria. Mientras dormimos, el cerebro organiza y se queda con los contenidos adquiridos durante el día. Lo que está claro es que una noche de sueño adecuada mejora la retención y facilita la obtención de datos para afrontar los exámenes.
En cambio, estudiar toda la noche sin dormir puede generar una falsa sensación de productividad, pero reduce la claridad mental y aumenta el estrés. Dormir entre siete y nueve horas diarias es, en la mayoría de los casos, una recomendación clave para estudiantes de cualquier nivel.
De hecho, no solo vas a notar que no has estudiado de la mejor manera, sino que, si esta rutina te acostumbras a realizarla el día previo al examen con la intención de repasar, estarás muy poco lúcido a la hora de examinarte.
Pausas cortas
Además del sueño por la noche, las pausas breves durante la jornada de estudio son fundamentales. Siendo sinceros, aunque tu cerebro puede aguantar rindiendo durante más tiempo, lo ideal es que no te vayas más allá de una hora de intenso estudio.
Una vez que llegas a ese tiempo, lo mejor es que realices un descanso de unos diez o quince minutos. Es importante que te levantes, cambies de postura, hagas algunos ejercicios y te relajes con tranquilidad. Lo que sí es de vital importancia es no estar con pantallas. Aunque te parezca ocio y descanso, cansan la vista y generan nerviosismo, cansancio y estrés.
No es pereza
Muchos estudiantes cometen el error de asociar el descanso con la pereza. Sin embargo, entender la importancia del descanso a la hora de estudiar implica reconocer que descansar es parte activa del proceso de estudio y aprendizaje que se está llevando a cabo.
No se trata de evitar el esfuerzo, sino de gestionarlo de forma inteligente. Un cerebro descansado es más creativo, resuelve problemas con mayor agilidad y mantiene la motivación durante más tiempo. Lo que estás haciendo, simplemente, es elaborar una estrategia de estudio que se adapte a lo que piden tu cuerpo y tu mente. ¡Es lo que necesitas!
Con todo esto, ya solo te queda saber que tienes que gestionar el descanso físico. ¿A qué nos referimos? En muchas ocasiones, los estudiantes, ya sea por la tensión o por malos hábitos adquiridos, no mantienen una buena postura a la hora de estudiar.
Es mucho tiempo sufriendo y trae consecuencias, como la aparición de dolores, molestias, sobrecargas o contracturas. Por eso, descansar es clave para contar con una postura estilizada y en plenas condiciones. Siempre hay tiempo para cuidar el cuerpo y debes aprovecharlo.