Hacer el TFG es complicado incluso cuando ya se tiene claro el tema, porque hay muchas decisiones que tomar al principio y es fácil perderse entre ellas.
Lo importante es contar con una buena organización de base que permita saber qué se quiere investigar, qué información se necesita y cómo se va a desarrollar el trabajo.
Primer paso para hacer el TFG: delimitar el tema
Tener pensado el tema general no significa tener el tema del TFG. “La alimentación infantil” o “el turismo sostenible” son demasiado amplios para desarrollar una investigación concreta como requiere este trabajo.
El primer paso es acotar el tema hasta convertirlo en uno que pueda estudiarse dentro de la extensión y el tiempo disponibles. Para hacerlo puedes basarte en:
- Periodos concretos
- Un grupo de población determinado
- Un problema concreto
- Una perspectiva dentro del tema
Cuanto mejor definido esté el objeto de estudio, más fácil será decidir qué información es relevante y qué puede descartarse.
¿Cuál es la pregunta de tu investigación?
Para hacer el TFG, una vez que hayas delimitado el tema, tienes que concretar qué se quiere averiguar con el trabajo. Esta pregunta será el punto de referencia para todo el proceso.
Por ejemplo, no es lo mismo investigar sobre el uso de las redes sociales que estudiar cómo influye el uso de TikTok en los hábitos de consumo de los estudiantes universitarios de entre 18 y 20 años.
Una buena pregunta evita que el TFG se convierta en una recopilación de información sobre un tema. El objetivo es analizar dicho tema desde una perspectiva concreta.
Define los objetivos
Los objetivos son lo que traduce la pregunta en lo que se quiere conseguir con el trabajo.
Normalmente se establecen:
- Objetivo general: está relacionado directamente con la pregunta principal.
- Objetivos específicos: concretan los pasos necesarios para alcanzar el objetivo general.
Deben ser objetivos claros y realistas. Además, tienen que servir para comprobar si el TFG ha cumplido lo que se proponía. Si al terminar el trabajo no se pueden responder, significa que habría que haberlos delimitado mejor.
Antes de escribir, busca las fuentes
Ahora que ya tienes definido el tema, la pregunta y los objetivos, es momento de ponerse a investigar. ¿Y esto cómo se hace?
- Haz una búsqueda general para conocer el estado del tema y localizar las fuentes que puedan ser de utilidad.
- Busca artículos científicos, libros, tesis, informes institucionales, estadísticas, documentos técnicos, legislación, etc.
- Registra desde el principio los datos de cada fuente, te será muy útil a la hora de hacer la tediosa bibliografía.
En este punto es fundamental diferenciar entre fuentes que ayudan a entender el tema y fuentes que pueden formar parte del trabajo. No todo lo que resulta interesante tiene que acabar en el TFG.
Haz un índice provisional
Una vez consultadas las primeras fuentes, ya puedes empezar a organizar las ideas.
El índice no tiene por qué ser definitivo. De hecho, lo normal es que vaya cambiando a lo largo de la investigación. Pero un primer índice proporciona una estructura para saber qué cuestiones tienes que desarrollar y qué información corresponde a cada apartado.
La estructura común suele incluir:
- Introducción
- Justificación del tema
- Objetivos
- Metodología
- Marco teórico o estado de la cuestión
- Desarrollo o análisis
- Resultados
- Discusión
- Conclusiones
- Bibliografía
- Anexos
La estructura puede variar y dependerá del tipo de investigación y las indicaciones del tutor o tutora. Un TFG experimental no es igual que uno basado en una revisión bibliográfica.
Decide la metodología antes de continuar
La metodología determina cómo se va a responder a la pregunta de investigación. En algunas universidades se decide en pasos anteriores porque, en función de la metodología, se asignan unas tutorías u otras, y es importante porque va a condicionar el trabajo posterior:
- Qué datos hay que recoger
- Qué fuentes se necesitan
- Cómo se analizarán los resultados
Por eso, si el TFG requiere trabajo de campo, no conviene dejar esa parte para el final.
Organiza el trabajo en fases
No pienses en el TFG como en una tarea gigantesca. Es mucho mejor dividirlo en etapas:
- Acotar el tema
- Formular la pregunta
- Establecer los objetivos
- Buscar y seleccionar las fuentes
- Diseñar la metodología
- Elaborar el índice
- Realizar la investigación
- Analizar la información
- Redactar el trabajo
- Revisar: contenido, referencias, formato
- Preparar la presentación y la defensa
En tu organización del tiempo, deja margen también para las sesiones con tu tutor o tutora.
El primer objetivo no es escribir varias páginas
Hacer el TFG es un trabajo que requiere paciencia y organización, y que no avanza porque aumente el número de páginas. En las primeras etapas es más importante saber qué se quiere investigar exactamente y cómo se va a hacer. A partir de ahí, la redacción será el resultado de un proceso de investigación previamente organizado.